
jueves, agosto 05, 2010
Chapter X: Gone with the wind.

viernes, julio 30, 2010
Chapter IX: Crónicas de Interlaken.
30/07/10
Brig, Switzerland. 01:36am.
♫ Mood del momento, click en play:
Y pensar que ya lo había visto todo...
Sigo inexorablemente cegado por todo aquello, aun con la mirada desorbitada, incrédulo ante lo devastador de ese lugar.
Y esque -haciendo un breve flashback- desde que tracé el itinerario tentativo del viaje en la comodidad de mi recámara, con realmente pocas pistas de allá afuera, marqué Suiza como un lugar tanto idílico como imprescindible, algo que no podía dejar atrás.
No tenía un carajo de idea de cómo iba a llegar a esos pueblos pintorescos, -aunque por mantener la sangre fría siempre denotaba lo contrario- donde puedes beber directamente del agua azul celeste del correr del río, donde sirven el mejor chocolate del mundo en tazas de una fina porcelana, esos poblados místicos, perdidos en medio de los Alpes que alguna vez contemplé en viejas revistas, en libros de geografía de secundaria y a menudo en cadenas de correos. Pero era en gran parte ese desconcierto lo que me retaba a estar ahí. Y para hacerlo tenía que salir de la ruta convencional de los turistas, desafío que me propiciaba una pequeña descarga de adrenalina al sólo imaginarlo.
No tenía idea, porque como es ya habitual, -y como lo mencioné en algún capítulo anterior- te das cuenta de que al viajar así, en realidad es el lugar el que encuentra a uno, y no al revés, plasmándose en el tonificante resultado de llegar a cada estación de tren, maravillado por tus alrededores, sentarte en la primera banqueta tras la fatiga del viaje, encender un cigarro, observar absorto y pensar que no habrías podido estar en mejor lugar del planeta en ese momento.
Sólo tomar el tren, dejarte llevar, sin importar más, es como funciona esto. Y vaya que es la mejor manera de sorprenderse. Ahora estoy convencido de que no existe algo mejor que sentir esa gratificación ante lo desconocido.
Suiza no es la excepción, y a decir verdad, es el ejemplo más conciso en todos los miles de kilómetros recorridos hasta hoy. No quería pensar en nada, ni en hacerme ilusiones surrealistas, ni en crear un escenario intangible, imaginario, utópico que probablemente no encontraría, no estaba seguro de nada, sólo quería saborear la intriga de lo desconocido.
Me parece ser que fue a casi la mitad del viaje desde Venecia hacia Zurich, cuando constataba aquello que no podía sacarme de la mente, las metáforas rebuscadas ya no hacían falta al encontrarnos eventualmente envueltos por las sombras de la enormes cordilleras que comenzaban a elevarse a nuestros alrededores en aquel tren, formando diferentes formas curveadas en constante crecimiento, como notas de la melodía perfecta.




Recorrimos el perímetro en toda su extensión, para después treparnos en un típico barco de vapor que nos atravesó por uno de los lagos a un pueblo en el otro extremo de éste, y regresamos en tren al punto de partida, haciendo lo posible por deleitar más allá de lo que teníamos a simple vista. Regresando a Interlaken subimos una de las montañas más emblemáticas del lugar, mediante una especie de vagón de tren en ascenso casi vertical por en medio de toda esa vegetación, el cual atravezaba tanto bosques como nubes durante el recorrido. Mierda, que belleza.
Estando arriba, nos recibió en cuestión de segundos el contacto directo de una nube que nos invadió de su fría brisa al sumergirnos en ella, siguiendo su camino por la cordillera, como si aquello fuese un souvenir de bienvenida al paraíso. Mientras que al seguir avanzando por una estrecha vereda encontramos una especie de restaurante -que en invierno sirve también como refugio para resistir las frías nevadas- justo pegado al risco de la montaña, que daba la vista a TODO allá abajo, y cuando digo TODO, así con mayúsculas, quiero incluir todo tipo de rastro de vida, el pueblo, sus lagos, la gente, los bosques, las montañas, e incluso el mismo cielo y sus nubes estaban a nuestros pies. Una rapsodia, una postal que no podía ser rescatada de ninguna otra manera que el sólo estar ahí, y lo supe desde el primer parpadeo. Y vaya que no fumé nada extraño allá arriba, aunque quizás la relativa ausencia de oxígeno pudo haber afectado mi intelecto para contarlo de tal manera. Pero es aquí de verdad donde ni siquiera la fotografía es capaz de atrapar estas cosas.

Momentos después de tal ritual al borde del mundo, dimos media vuelta para tomar un chocolate caliente, de aquellos tan venerados en estas tierras, así que nos internamos en la calidez del comedor mientras trataba de comprender la magnitud del momento. Las pocas personas que habían en el lugar no se veían tan sorprendidas como nosotros, lo cual me llamaba bastante la atención de una forma inquietante, y me hacían preguntarme muchas cosas como, si eran viajeros al igual que nosotros, o en qué momento de tu vida puedes perder la capacidad de asombro por éstas cosas. Porque por muy lejos o cerca que esté tu hogar, ésto cruza los bordes de cualquier tipo de cotidianidad y convencionalismo en la vida de cualquier persona. Así de simple.
Mientras terminábamos con aquel chocolate, ya meneando la taza vacía sobre la mesa, una enorme nube abrazó completamente el recinto, por los ventanales que daban la vista a aquella eternidad solo se podía ver nada, tanto que incluso la luz del sol se esforzaba por llegar a nosotros. No tardamos en salir de ahí para rociarnos nuevamente con esa brisa, con ese aroma tan particular a madera húmeda, ahora evaporada y transportada en el aire en finas gotas de agua, aunque esa vez la niebla era mucho más densa, y a los pocos metros de distancia se perdía de vista todo lo demás.
Finalmente tuve la grandiosa idea de hacer camino por un estrecho sendero señalado por un letrero viejo que conducía a algún lugar aún más alto en la montaña, el cual insistía en conocer, y lo cuál consistió en internarnos más en la profundidad de los bosques de una manera un tanto intrépida y sanguinaria, por encontrarnos con caminos lodosos y poco uniformes, aun teniendo encima toda esa nube lo cual limitaba nuestra visión, aunque sin dejar de ser acojedora ni cautivante, pero al avanzar cuesta arriba unos trescientos o cuatrocientos metros resultó al igual ser un camino bastante largo, que aún si había valido la pena el intento, tuvimos que regresar para tomar nuestro tren de regreso a tierra firme allá abajo.
Esa fue nuestra última noche en Interlaken, y la adicción a todo este enigmático lugar nos hizo continuar descubriendo los misterios de este país. No sabíamos exactamente que dirección tomar, pero la lógica nos hacía ir hacía el sur, donde finalmente nos daríamos paso de nuevo con la frontera italiana y continuar hacia Florencia, pero no sin antes absorber cada detalle posible dentro de los límites suizos. Y es así como llegamos entonces a Sion, y ahora aquí, a Brig, donde tendría que encontrar más palabras para plasmar la fascinación de estos otros rincones del mundo, pero esa, ya es otra historia.
There's not too much left to dream about when universe conspires by your side, with every single step.
lunes, julio 26, 2010
Chapter VIII: Breathless and on, again.
Lido Beach, Venecia, Italia. 11:17pm.
♫ Mood del momento, click en play:
Bueno, supongo que ahora es el momento.
Es aquí donde el tiempo se congela, la música del bar se desvanece alla atrás, y me dejo atrapar en esta orilla, sobre arena rocosa que cede a un mar adriático, que no me muestra nada en sus rincones lejanos, meeh, que emblemático no?? Y pensar que ya me había acostumbrado.
Y si, la reconozco, es la misma luna de aquel entonces, de aquella "bella note", en el purísimo estilo italiano.
Es aquí donde me encuentro con una pizca del lugar que recuerdo como mi hogar, envuelto en toda esta dosis de tranquilidad, donde el momento se las ingenió para encontrarme otra vez.
Es aquí entonces cuando sigo sorprendido por todo lo que veo, como lo veo, y no como lo dirían los mitos urbanos, o como me lo habrían contado, es exactamente donde no tienes nada más que hacer, que creer en esto.
Es aquí donde reencuentro con ese mismo yo que solía ser, que ha quedado muy atrás, pero por mucho divagar, es el único lugar que ha podido concentrar mis huellas que habían sido borradas sobre la arena, de alguna manera. Creo que es por esta misma luna que aun me cuenta sus inolvidables historias. Es de las pocas videntes de mi presente, siempre está aquí en el momento perfecto, sin pedírselo.
Y esque es diferente al violín en el metro parisino, al misterio encantado de Brujas y sus chocolates, a las prostitutas del Red Light District en Amsterdarm, al palacio de cultura en el corazón de Varsovia, o al músico suizo tocando el "Hung" en el pabellón de Viena.
Esto es diferente, y siempre este tipo de momentos lo ha sido. Esperaba encontrar este lugar dentro y fuera, pero no al mismo tiempo, no en una manera tan radical, tan abrupta como esta.
Pero con este mar que canta, y con esta luna que colorea estrellas, qué mas? Solo me queda sonreir y acariciar la arena fría bajo mis pies...
sábado, julio 10, 2010
Chapter VII: So, we're history.
Y bien, después de unas 48 horas sin dormir, es el punto al que se reducen todas estas historias, donde el reloj marca los últimos 5 minutos para la partida del próximo tren, a alguna, la nueva estación de nuestras vidas.

viernes, julio 02, 2010
Chapter VI: Take a breath.
02/07/10
Geoffroy Marie Residence, Paris, room 63. 3:48am.
♫ Mood IMPRESCINDIBLE del momento, click en play:
Otro viernes, otra noche de insomnio, otra caja de cigarros de 8 euros a la basura, y me quedé sin vino.
Hoy no quiero salir, a todos les dije que no, estoy en rojo, solo quiero estar tranquilo, al menos esta noche,
la vida allá afuera me consume, quisiera poder dormir como antes, pero toda esta mierda me trae un tanto loco, solo puedo pasear al techo mi mirada en círculos insistentes, ya que hace calor aqui, el cuarto ya apesta a humo, y esa francesa del piso de enfrente no ayuda con esos gritos orgásmicos otra vez.
Aparte tengo hambre de nuevo, pero toda esa comida barata alla afuera es insípida, ya no puedo con los kebabs.
Creo que fue culpa de ese baguette de mediodía, estos quesos parisinos por muy buenos que son, traen en chinga mis tripas.
O no se, es quiza solo uno de esos momentos...
Bueno, a decir verdad, tal vez es todo esto lo que me haga fascinarme por este lugar, así sin más.
Seeeeh, solo exagero, amo esta ciudad, así como tal, no necesito más. La mala vida me encuentra rápido.
Ya casi sale el sol, pero no hay bronca. Vámonos de aquí...
"Four in the morning and I've got that damn feeling, clock's ticking but my heart's not beating."
sábado, junio 26, 2010
Chapter V: Inside me, today.

sábado, junio 19, 2010
Chapter IV: El juego de la vida, again & again.
¿Casualidades? No. El universo es tan perfecto que no se da ese lujo. Así de simple.
Tan simple como complicado.
"El destino está para saltártelo, y cuando lo haces, te das cuenta que ese salto estaba en el destino."
domingo, junio 13, 2010
Chapter III: Believe.
Lo malo de fascinarse con los detalles es olvidar a lo que vamos, a lo que venimos, lo que buscamos.
Las maneras de hacer las cosas sobran, pero encontrar la puerta correcta, tomando la mejor desición solo existe en la medida que extendamos las alas y le demos sentido al común denominador de nuestros planes con cada paso hacia adelante.
Simplemente es inútil mirar alrededor y seguir buscando, cuando en realidad estamos sobre ello, caminando sobre el mismísimo eje de nuestro sueños, sin mas ases bajo la manga. Donde incluso la mente se resiste a creerlo.
A place where there's nothing else to do. Just believe.

miércoles, junio 02, 2010
Chapter II: Ne pas autre rêve.
Porque lo único que hay que temer aquí, es que sea solo un sueño mas.
Ojala esta perfeccion fuera eterna...
miércoles, mayo 19, 2010
Chapter I: Still blank.
Como la realidad que ahora quisiera ver en un sueño.
O es quizás la costumbre de haberlo visto así...
lunes, noviembre 16, 2009
Las breves de mis últimos ayeres.
He pasado días enteros como reo, cautivo en mis 4 paredes, rediseñando mi significado de vivir. Poco poco se disipa el olor a consultorio médico que tenía mi cuarto por tantas pastillas creo yo. Camino más despacio para captar un poco más las cosas que bien valen la pena -y para no caerme claro-. Cero vicios, nada de tele, este cuchitril lo indispensable, el blog lo tengo muy descuidado, diría perdido ya en la blogósfera, no había tomado alcohol hasta hace poco, salidas nocturnas ni se diga.
Fue un cocktel de todo, tuve exámenes, visitas familiares, hospitales, reuniones, encuentros con ex amigos, con el más alla y demás. Encontré canciones que en algna parte de mí estaban sepultadas en un montón de polvo quizas, pero que rescaté a ciegas, me llenaron motivación y me acompañaron durante esta mala racha, y ahora son parte de mi caminito éste. Ya muchos saben de qué hablo.
Me he abastecido de cosas simples en realidad , no es que siempre lo sea pero a veces no necesito nada más, una buena compañia hace demasiado sin un gran esfuerzo. Reía tanto para mis afueras como para mis adentros. Gente cercana me ha ayudado a salir del hoyo en el que no contemplo volver a tropezar, ya que eso no es buena onda.
Apenas este puente me pude dar el gustito de salirme a agarrar otros aires de otro pueblo a dar la vuelta como lo suelo o solía?? hacer. Ahhh y sigo con ésta invariable y agobiante hipersensibilidad a la cafeína.
En otros canales de mi más allá interno, de nuevo, terminando historias que en realidad nunca comencé, he tenido bastantes corazonadas, más bien que mal, ahi va la cosa, es tal vez el temor de salir con ambas bolsas vacías de ésto, pero como siempre, estos riesgos siempre son compartidos, por todas partes donde se quiera ver, aunque no espero nada porque no hay nada que esperar, y así nadamás, no lo pienso de otra forma, por ahora. Estoy en standby. Está de más decir que vivo bajo el "todo o nada". Tal vez no tiene nada de malo esperar a sentirse como niño de nuevo, ya sea por breves destellos nadamás, bien lo vale.
Empiezo a recapitular, a reconectar neuronas oxidadas, a acariciar el tiempo y a darle forward a mi vida en todo, fue un episodio que no me gustaría recordar, pero también me trajo algunas cosas buenas, solo algunas. Comí chocolates como nunca en mi vida reafirmando mi inevitable vicio por ellos y claro ya le tuve que poner un alto a eso de nuevo. Voy rescatando algunos hábitos para echar otros por la borda, como bien decía, ya me porto bien, no toco, no hablo, no muevo, no muerdo.. bueno, nomás tantito.
Y ya, esto es para pulir algunas de las incógnitas y desconciertos a personas de cosas que me habían dado en la madre bastante estos días. A veces simplemente no tenía ganas ni de levantar la cabeza, de saludar, de hablar, de ir a clases o de estar siquiera despierto, -sabeis que no soy así- pero ya voy agarrando las riendas en esto, asi que es aquí dónde empiezo a escribir de nuevo.
Reset and start over.
Sigo vivo.
- Yo.
sábado, septiembre 26, 2009
El karma de un recuerdo.
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"LAS COSAS SIEMPRE PASAN POR ALGO". Es con este pensamiento con el cuál presento esta reflexión que escribí algunos días atrás.
Me fascina escribir sin embargo este es el primer texto que publico. Espero les guste...
Estoy seguro de que alguna vez te ha pasado…
Estas en un excelente momento de tu vida… tanto tiempo habías esperado estar así que finalmente es realidad; decides dejar el pasado atrás; estás convencido (a) que sólo de esta manera podrás salir adelante; dejando atrás una de las cosas que nos impiden crecer… los miedos; incluso dejando todo para empezar de nuevo.
Estás en ese momento de tranquilidad y de paz interior, realizado en el aspecto laboral y por su puesto en el personal, quizás en ese momento nada puede estar mejor, hasta que sucede… haciendo o dejando de hacer alguna u otras cosas sucede…escuchas esa canción que a pesar de no ser muy conocida por alguna extraña razón del destino la escuchas, o ves esa imagen que de igual manera te preguntas “¿pero como?” o simplemente ese aroma, ese aroma que te transporta por a través del tiempo y te hace revivir esos momentos. Es ahí donde el destino se hace presente una vez más, susurrándote con delicadeza al oído “cuándo te toca, te toca”.
Pero es entonces en ese momento en el que por eso que escuchaste, viste u oliste el pasado se vuelve presente haciendo un remolino en tu interior y recordándote que esos recuerdos que trajo consigo siguen marcándote.
Es aquí donde te demuestras a ti mismo cuán fuerte o débil eres, finalmente no importa lo que digas ni a quien se lo digas (“las palabras se las lleva el viento”) sino lo que hagas, y no para demostrarle a la gente que puedes , no!! Hoy en día vivimos en una sociedad muy competente, aunque se escuche muy frio, la gente es muy egoísta y no le interesa, simplemente es para demostrártelo a ti mismo y sí, claro que se vale caer una y mil veces lo importante es levantarte siempre, toca fondo si es necesario, pero sal de nuevo a la superficie, porque allá afuera, allá afuera hay un mundo muy difícil, nada que ver al que estamos acostumbrados.
Ahh... y finalmente tener la intención de hacer las cosas no siempre importa; como una vez me dijo mi papá “lo importante es el resultado final” ¿te superaste? ¿O no? ¿Te diste la oportunidad de crecer y aprender? ¿ó lo mandaste al carajo? Así de fácil. TODO O NADA.
miércoles, septiembre 23, 2009
Noches Así.
soñando despierto.
Fue así sentado, entre visiones llanas,
ojos vacíos y reflejos perdidos;
entre sábanas blancas, luces tenues
y suspiros del alma.
Es así cada noche, cuando estás, cuando te vas,
cuando te respiro, cuando te siento,
en tu perfume de ausencia
de sueños fundidos.
Sabes, fue igual así,
cuando te perdí, cuando te olvidé,
y por mi afán al final regresé;
te busqué en manglares de lirios,
y ahí te encontré.
Y es ahora que empiezas,
entre mares de estrellas,
entre ráfagas de silencio,
huellas de arena y un océano negro;
es cuando empiezas por cautivarme,
pasas por hechizarme,
y terminas por fascinarme.
Así, envuelta en tu pelo
y tu sonrisa de ensueño,
a la par de un cielo inmenso,
que cobija nuestra velada,
encubriendo nuestras palabras,
bajo el elíxir de ésta cálida noche
y una luna de queso.
Es en noches así, cuando aún sigues,
cuando aún insistes, insolente y teñida,
como etéreo vestigio en mis versos,
con tus ojos de ángel, y corazón de fuego.
Así te quedas, y así te quiero,
en mis noches así, sin más ni menos,
con esa quimera, ese rubor,
con tus dulces palabras
y esos sublimes gestos,
que se reducen en la proeza
de un lúcido sueño.
- Yo.
domingo, septiembre 20, 2009
Causalidades.
"El destino está para saltártelo, y cuando lo haces te das cuenta que ese salto estaba en el destino."
Me quedé pensando.

Vaya, es algo que nos ha intrigado desde siempre, y el meollo de todo esto es que sí, en efecto, haciendo a un lado los horóscopos, la astrología, la ley de la atracción, matemáticamente se puede predicir un futuro a corto plazo, pero de una manera limitada, porque hay cierto punto donde interviene la voluntad, y es algo que a diferencia de los demás factores no se puede calcular, ¿o sí?
Y de ser así, los animales y demás seres vivos que no poseen voluntad ¿tendrían entonces un destino mas certero? Aclarando que el hablar de un futuro a corto plazo es eso y nada más, pero un destino involucra desde un principio hasta un fin, como un todo, y particularmente específico.
En un ejemplo muy didáctico y callejero podemos deducir que si arrojamos un hueso a un perro hambriento en la calle, sabemos que éste irá tras el premio, incluso podemos calcular -tal vez no tan fácil- cuantos pasos dará hasta llegar al hueso, y lo que pasará si nos acercamos en ese momento. Aun así, aquí no podemos hablar de esto como un destino, porque fue determinado por el factor fisiológico del hambre y el efecto instintivo de ello. Simple. Causa-Efecto.
Y aqui es dónde encontramos otra pieza ineludible del rompecabezas, el factor instinto, que es lo que nos divide del resto de las cosas vivas en el planeta. Nuestro amigo perro corrió tras el hueso arrojado por mero instinto. Y el instinto es algo que de cierta manera es más predecible en números que la voluntad, porque ya está determinado por "chucho", o como sea, está en los genes. Es gracias a eso que todos los animales cumplen con su proceso y ciclo de vida, instintivamente saben lo que hay que hacer para sobevivir y mantener la especie, ¿¿pero la voluntad?? ¿¿Es predecible de alguna manera? Claro sin entrar en materia religiosa.
De ser así, inexorablemente estaríamos hablando de que toda nuestra vida está inmersa en una perfecta ecuación donde todo va a llegar a un fin de acuerdo a los medios, todas nuestras acciones estarán determinadas y forjadas por las anteriores y así consecuentemente hasta llegar a donde debemos llegar. En cada movimiento, en cada centímetro cúbico de aire que se mueve a nuestro alrededor, estaría contribuyendo ecuacionalmente a llevarnos a realizar actos, con los que desarrollaremos momentos, actividades, y así hasta completar un ciclo de 24 horas, consumándonos en nuestro propio reloj de arena.
Así que para meterme a hablar siquiera de controlar la voluntad humana tal vez entraríamos ya en materia más sofisticada, términos de psicología inversa, ingeniería social y demás. Tonces mejor aquí me quedo. Lo que sí es un hecho es que en algún ayer también fuimos dominados por ese instinto visceral e irracional, que ahora hemos transformado a esa libertad incondicional que nos otorga la voluntad. La voluntad de elegir un helado de fresa o de vainilla, de eligir una playera o una camisa, de dar un beso en los labios o en la mejilla, todos esos detalles que hoy por hoy nos dan identidad propia y nos colocan en la cúspide de nuestra existencia.
Tal vez el destino solo existe para aquellos que no se cuestionan en ello, los que simplemente van a la deriva, como agua en cuesta abajo del río, sin ofrecer resistencia alguna, pero los que creemos tal vez modificamos ciertas partes de este gran sistema en un esfuerzo de ser diferentes.
Es solo un tal vez.
Y es aquí, en éste "tal vez" donde nos damos cuenta de que terminamos, justo como empezamos.
Going back to the beginning.
Gran aportación a la humanidad. Snif.
miércoles, septiembre 02, 2009
Significancias
Mierda, mejor me voy a dormir.
sábado, agosto 08, 2009
Una historia sin fin.
Desde un principio te lo advertí, aunque muy a mi manera, pero bien sabías que podía pasar, por eso ignoraste más de mi, porque sabías que me iría, por ese miedo a enamorarte de una ilusión te refugiaste en tu cortina de fortaleza, matando todo lo que pudo haber seguido en esa historia, que ahora hemos dejado a medias.
Pero inocentemente eras tú la que quería retarme, y las cosas se invirtieron, terminé desafiándote con aquel jüego de miradas que finalmente ya no querías, ya no podías continuar, dejándote delatar por esa vulnerable mirada de silencio dulce.
Y esque ya no encontraba la manera de explicarte; en sí, ya no habían más palabras, ya no hubo lugar para ellas, hasta que entendí que era ese silencio mi mejor aliado. Era la puerta a tu corazón.
Ahora que lo pienso, yo no era el débil aquí, al menos no como tú.
No quise. Era el lugar, el momento, pero no lo mejor, para ambos. Pudo haber sido contraproducente y es por eso que también yo me aferré a la realidad, evitando dar el siguiente paso. Por eso una vez afuera, bajo ese cielo negro tapizado de estrellas, fingí haber olvidado lo que te iba a decir. No era algo con palabras.
Ahora lo sabes.
No era más que eso. Sencilla y únicamente eso.
